Tu cerebro se ve atraído por todo tipo de estímulos, y las empresas lo saben. Los anuncios están pensados para llamar tu atención, y el neuromarketing es la prueba de ello.

 

El objetivo de cualquier empresa o compañía es el de ofrecer un servicio o producto a un consumidor o grupo de consumidores, a fin de obtener un beneficio a cambio, normalmente económico. Como es obvio, para que los consumidores recurran a una compañía deben conocer de su existencia, por lo que esta debe hacerse notar, debe hacerse ver.

Esta función de visibilidad se cumple gracias a la publicidad, ya sea a través de la televisión, de internet, o de cualquier otro medio de difusión. Para que la forma de publicitarse de una determinada empresa sea útil y efectiva, debe existir un equipo de expertos que se encarguen de diseñar eslóganes, ofertas y campañas. ¿Quiénes son estos profesionales?

Un publicista no es el único necesario para hacer un anuncio

Puedes pensar que la mayoría de ellos serán obviamente publicistas y expertos en marketing, y claro está que no te equivocarás. Sin embargo, existen profesionales de otros ámbitos que realizan una función muy importante en el sector de la publicidad. Informáticos, diseñadores e incluso psicólogos. Sí, has leído bien, psicólogos.

Hoy podrás conocer una de las técnicas de marketing más desconocidas e interesantes. Me refiero al llamado neuromarketing, que se basa en la aplicación de técnicas de neurociencia, propias de los psicólogos, al diseño de campañas publicitarias y al marketing en general.

¿Qué es eso de la neurociencia?

Como podemos leer en Psicología y Mente, denominamos neurociencia a un campo de disciplinas que estudian la estructura, química, función y desarrollo del sistema nervioso. La parte más importante de tu sistema nervioso es el cerebro, por lo que prácticamente la totalidad de lo tratado por la neurociencia se encuentra en él.

La neurociencia estudia la biología de tu cerebro

¿Cómo podría ayudar el estudio del cerebro al marketing? La respuesta se encuentra en cómo percibe tu cerebro todos los estímulos que le llegan a través de los sentidos. Cuando este ordena toda esa información, que ya te digo que es algo bastante complicado, hay cosas que le resultan más atractivas que otras.

La clave del neuromarketing reside en explotar el conocimiento del cerebro humano y de su capacidad de percepción, para poder crear reclamos y anuncios que te resulten tremendamente atractivos. De esta manera, tendrás muchas más probabilidades de acabar comprando el producto que te intentan vender.

¿Cómo saben qué es lo que le gusta a tu cerebro?

Para que se puedan crear campañas destinadas al deleite de tus percepciones, primero deben conocerse aquellos estímulos que atraen tu atención, aunque no te des cuenta. Como bien reflejan en El Economista, para ello existe una serie de pruebas que suelen realizarse a voluntarios en estudios y experimentos.

Eye Tracking

Es probablemente una de las técnicas más sencillas de llevar a cabo, y consiste en el movimiento de los ojos. Como su propio nombre indica, se basa en el movimiento de los globos oculares a la hora de prestar atención a una serie de estímulos.

La clave está en seguir tus ojos

Mediante un ordenador, pueden registrarse todos los movimientos que realizan los ojos de un sujeto mientras mira un dibujo o un texto. De esta manera, puede averiguarse fácilmente cuáles son las zonas del estímulo a las que mayor atención se presta, o dónde es más útil colocar un determinado cartel publicitario para que sea observado por el máximo número de clientes potenciales.

Resonancia magnética funcional

Esta técnica requiere el uso de aparatos más complejos que la anterior. En este caso, no prestamos atención a un órgano de los sentidos como los ojos, sino que es directamente el cerebro el objeto de estudio.

Un vídeo casi en directo de tu cerebro

Con la resonancia magnética los expertos pueden observar qué áreas cerebrales se activan ante la presencia de todo tipo de estímulos. Aquí no sólo cuenta lo visual, sino también lo auditivo, lo olfativo o lo táctil. Por ejemplo, una marca puede comprobar qué provoca en tu cerebro determinado ambientador, para poder así usarlo en sus propios establecimientos. Las posibilidades son infinitas.

Electromiografía

Los músculos de tu cara delatan tus emociones

Tanto cuando ves algo que te gusta como cuando no, los numerosos músculos de tu cara reaccionan tensándose o relajándose. Este patrón puede servir para averiguar las emociones que un determinado estímulo te hace vivir, y eso es realmente importante para alguien que quiere venderte un producto.

Gracias a unos pequeños electrodos que se colocan en la cara del sujeto, pueden medirse todos estos movimientos y hacerse una idea de qué está sintiendo en cada momento. Nada escapa a estos aparatos.

Ritmo cardíaco

Sí, el corazón también habla. La velocidad de las pulsaciones de tu corazón puede decir si algo te gusta o no, si estás prestando atención o incluso si te da miedo. Sigue siendo una técnica neurocientífica, ya que los latidos del corazón están controlados por el bulbo raquídeo, una pequeña estructura situada en la parte posterior de tu cerebro.

Un diseño a medida

Gracias a todos estos datos, que suelen obtenerse de una manera más o menos sencilla, el neuromarketing puede servir para el diseño de una publicidad adaptada a tu cerebro. Hacer un anuncio de televisión o colocar un panel publicitario supone un gran desembolso económico, por lo que ningún detalle puede ser dejado al azar.

Incluso las series que ves tienen en cuenta estos principios

Cabe decir que estas técnicas no están limitadas al terreno de los anuncios, sino que también se utilizan en algunas de las series que ves cada día por televisión. Por lo tanto, tenlo en cuenta, la próxima vez que un anuncio llame mucho tu atención sabrás todo lo que hay detrás.

 

Retomado de ttps://urbantecno.com

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