¿Cómo podemos crear innovación en la empresa para la que trabajo?, ¿cómo puedo impulsar mi propia empresa a partir de la innovación?,  ¿ Qué tipo de innovación puede generar valor al mercado?. Estas y muchas preguntas surgen cuando se  habla y/o se piensa acerca de el extenso tema de la innovación, que desvela a más de uno, y que reta constantemente el ADN empresarial en la actualidad.

Esos interrogantes   que se mantienen merodeando los pensamientos y hasta los sueños de gerentes, ejecutivos, presidentes de compañías, deben primero preguntarse ¿ qué tipo de innovación quiero desarrollar? entendiendo que la Innovación es un proceso empresarial por el que a partir de conocimiento (ya existente o generado a propósito) la empresa crea productos, procesos o servicios  nuevos (o mejoras de los existentes)  que tienen éxito en el mercado”.

A partir de definir qué tipo de innovación o innovaciones quiere desarrollar la empresa, para generar oportunidades únicas para el  negocio, la siguiente pregunta a responder es disrupción o evolución, partiendo que el   grado de innovación se mide a partir del impacto que esta tiene sobre determinado sector o industria.

La respuesta  a la pregunta se inicia con entender que la innovación evolutiva supone una mejora natural de los productos o servicios del mercado actual sin suponer un cambio radical. En su contraparte, la innovación disruptiva cambia radicalmente productos o servicios, rompiendo incluso con los modelos determinados por la industria llevando a otro nivel a la empresa que se atreve a desarrollarla. La disrupción representa oportunidades, pero trae consigo muchos retos, pero en este post enumeró los 10 desafíos claves para aplicar la innovación disruptiva.

Resultado de imagen para innovación disruptiva

Conoce  los 10 retos para aplicar la innovación disruptiva:

 

1.- Mejor “learning by doing” que “paralysis by analysis”. La planificación estratégica ha muerto. No hay planes (por defecto, a largo plazo), porque el largo plazo no existe. Olvídese de conceptos estáticos y obsoletos como “misión”, “visión”, “valores”, y todo el despliegue de metodologías de consultoría que se han vendido durante los últimos 30 años. El análisis del entorno cada vez tiene menos valor, pues en entorno cambia segundo a segundo. Pero no se quede paralizado, avance, aprenda y adáptese continuamente. Como un esquiador que pretenda analizar, desde la cima de la montaña, en un día de intensa niebla, por dónde va a descender. Sería absurdo: no existe estrategia posible, ni plan al detalle. No sabemos si habrá hielo o nieve virgen. Sólo preparación (en base a sus capacidades) y rapidísima adaptación al entorno.

2.- Mejor “act to think” que “think to act”. Utilice los movimientos estratégicos para aprender y repensar. Muévase para obtener información de mercado y redefina inmediatamente su estrategia en  consecuencia. Gane continuas nuevas ventajas posicionales, por pequeñas que sean.

3.- Aprender a desaprender. Las claves del éxito del pasado son la garantía del fracaso del futuro. Olvídese de sus modelos de negocio clásico. Y, si no puede olvidarse (porque su organización tiene demasiada inercia al cambio), entonces cree una nueva organización (spin-out) para desarrollar los nuevos mercados.

4.- Si quiere innovar de forma incremental, escuche a sus clientes. Si quiere innovar de forma radical, obsérvelos. No se limite a escuchar. Todos sus competidores escucharán por igual a clientes similares. Seguir las demandas del mercado (aunque es una de las principales fuentes de la innovación), suele llevar a una carrera evolucionaria (no revolucionaria), continuista, e intensiva en competencia. Por el contrario, utilizar técnicas de observación casi antropológicas de sus clientes actuales o potenciales, puede conllevar ideas e información de carácter estratégico.

5.-Si quiere innovar de forma incremental, déjese llevar por el market-pull. Si quiere innovar radicalmente, utilice el tech-push. Construya una estrategia basada en sus competencias. Despliegue activos estratégicos y know-how de una forma única. Lance nuevas señales al mercado (nuevas combinaciones de producto/ mercado, nuevos modelos de negocio). Ponga en valor (valorice) sus capacidades esenciales y su cartera de tecnologías. El canal tech-push es mucho más arriesgado y agresivo que el market-pull, pero es el que puede generar innovación radical. Nadie pedía con pancartas por la calle un walk-man, un iPhone o un iPad antes que la tecnología y el diseño permiten crearlos e introducirlos en el mercado. Nadie pedía cruzar el Atlántico volando antes de la existencia de los primeros aeroplanos comerciales. Nadie pedía un Actimel antes de verlo. La fuerza tech-push (impulsar nuevos productos o tecnologías des del interior de la organización, sin que lo pida el mercado) crea auténticos océanos azules.

6.- Un plan de empresa construido sobre conceptos de innovación radical es un plan para aprender, no un plan para ejecutar una estrategia predefinida. El plan de empresa es un ejercicio metodológico útil para pensar en todos los parámetros de un nuevo negocio, pero a sabiendas que es también un ejercicio dinámico y en permanente revisión.

7.- La estrategia en entornos de incertidumbre es un concepto dinámico. El centro de gravedad de la batalla competitiva se desplaza permanentemente. Los objetivos pueden redefinirse. Actúe según las circunstancias, no se obsesione a seguir un plan preconcebido. Adáptese y fluya.

8.- Permita que tome decisiones, en cada momento, quién más información tiene, no quien más jerarquía ostenta.

9.- Realice márketing expedicionario (alguien le ha llamado márketing “agnóstico”: sin creencias predeterminadas). Programe pequeñas y poco costosas incursiones en el incipiente mercado para explorarlo

10.- Utilice maquetas, pruebas de concepto, y prototipos. Falle pronto y de forma barata. Aprenda del mercado con dichas maquetas. Cuando el fundador de Starbucks; Howard Schultz introduce en el mercado norteamericano una nueva propuesta de valor, el café expreso italiano, realmente introduce una nueva experiencia no demandada previamente. Y su primera coffee-shop se percibe como excesivamente “italianizadora”: no tiene mesas (se pretende que los clientes tomen el café de pie, se sirve el café en tazas de porcelana, y suena ópera italiana como música ambiental). Schultz aprende rápidamente y adapta su propuesta de valor al mercado americano, perfeccionando el diseño de su punto de venta hasta encontrar el punto exacto de excelencia para el consumidor de USA.

Algunos ejemplos de innovación disruptiva

ivan-mercado-mooc-amenaza-al-sistema-educativo-universitario-5-638

 

Espero que disfrutarás del contenido de este post, compartelo con todos aquellos a los que les puede interesar el tema.

 

Saludos

 

 

Anuncios