En el entorno empresarial se gestionan diferentes indicadores, que determinan la correlación entre los objetivos propuestos y el porcentaje de cumplimiento de los mismos. Es indispensable  cuantificar los resultados financieros, para determinar y formular nuevas acciones que garanticen la sostenibilidad del negocio. Es en este contexto en el que se desenvuelve cómodamente el ROI (return on investment) , indicador que mide  el valor económico generado como resultado de la realización de diferentes actividades de marketing. con este dato, podemos medir el rendimiento que hemos obtenido de una inversión.Es claro que para toda acción en el que se gestionen recursos financieros, se debe tener claro que se va obtener a cambio. El ROI sigue vigente como factor netamente económico que mide el éxito de la inversión a partir de las ventas que haya generado. Este es un principio fundamental de toda empresa para poder proyectar su crecimiento, cuanto invierto, cuanto espero ganar, cuánto invertí, cuánto gané

Pero ha pasado algo en el nuevo entorno empresarial, y se debe a la evolución que ha tenido la relación entre clientes y empresa, en el cual los beneficios obtenidos van más allá de las ganancias, hoy se le da valor a la inversión también en función del ROE (Return on experience) un indicador que se enmarca dentro de la economía de la experiencia, en la cual los bienes y servicios ya no resultan suficiente. Lo que los clientes quieren hoy son experiencias, eventos memorables que los involucren de manera absolutamente personal.  El mundo de los negocios debe tomar el ejemplo del teatro, agregando valor al poner en escena experiencias únicas. La economía de la experiencia obligará a muchos gerentes a cambiar sus supuestos más básicos sobre innovación y estrategia”.  Se convierte entonces en un cambio en el paradigma que ha ayudado a las empresas a entender el rol fundamental que el “diseño de la experiencia” o el “diseño emocional” tiene actualmente en un negocio.

Para lograr evolución de ROI al ROE, las experiencias han de ser significativas y ricas. Según Pine y Gilmore , los escritores de “(The Experience Economy: Work Is Theatre & Every Business a Stage) “las más enriquecedoras de estas experiencias son las que abarcan aspectos de los cuatro dominios”:

economía de la experiencia

  • Entretenimiento (Entertainment). La persona absorbe pasivamente las experiencias a través de los sentidos, como como ocurre al leer, ver una película o escuchar música. Las personas buscan entretenerse, desconectar, pasar el tiempo pero en una actitud pasiva.
  • Educativo (Educational). Una experiencia educativa involucra activamente la mente del visitante (si se trata de una actividad intelectual) y/o su cuerpo (en el caso de un aprendizaje físico).
  • Escapista (Escapist). Antítesis del puro entretenimiento. Los invitados de la experiencia escapista están completamente inmersos en ella. La práctica de deportes extremos es un buen ejemplo.
  • Estético (Esthetic). Una experiencia estética implica la observación y disfrute del entorno o del ambiente físico de un lugar, dejándolo intacto. Visitar un monumento o un entorno natural son experiencias con componentes estéticos.

 

En la actualidad si tu consumidores no sienten que agregas valor a sus vidas, buscarán una empresa que sí piense en hacerlo, que cree experiencias superiores y memorables más allá del producto o servicio. El reto para el especialista en mercadeo , es acercarse a sus consumidores, escucharlos, observarlos, entender sus  motivaciones y emociones, encontrando ,seguramente insights que impulsen la ejecución del ROE dentro de la estrategia de su organización.

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