La investigación de mercados busca conocer las influencias pasadas, presentes y futuras que podrían determinar las decisiones del consumidor, ciertamente es una tarea difícil y debemos asumirla como tal desde el inicio, buscando identificar y controlar las variables (algunas visibles y otras, en su mayoría invisibles) que podrían influir en el comportamiento del consumidor, por ejemplo: conocimientos previos, enfermedad, estado emocional o alta temperatura durante una prueba de producto, ya que definitivamente alteran no solo los resultados sino la interpretación de los mismos.

Muchas veces la “intuición” ofrece una alternativa de éxito y aunque podría funcionar, hay riesgo. Debemos considerar que la investigación reduce ese riesgo, no lo desaparece. Parafraseando la (pasada) campaña de Sprite: “las cosas como son”

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